jueves, junio 29, 2006

Que lo paséis muy bien

Muchas gracias a todos los que habéis malgastado vuestro tiempo leyendo este zarrapastroso Blog. ¡Pasadlo genial!.

(Estaré de vuelta el 30 de julio, para seguir dando la tabarra desde este irreductible espacio íntimo).

Un abrazo a Horrorscope, KJCameron, La Emperatriz, Refo, SpiderDevil, Velázquez, Javier (aunque me tengas abandonado, canalla), Sandra (aunque a ti ya te lo puedo dar en persona)...me olvido de muchos nombres, especialmente me molesta e inquieta no recordar el de cierto muchacho que conozco a través de Horrorscope y que escribió un artículo maravilloso sobre su desamparo.

Otro abrazo para el maestro Imamura, que tanto gozo me ha dado a través de los años con su cine, y que hace poco dejó este mundo para fundirse con la nada. Seguiré disfrutando una y otra vez de tu cine, Shohei.


viernes, junio 16, 2006

Fragmentos (I) de cine

Il Gattopardo (1963), de Luchino Visconti.
"Nosotros hemos sido los gatopardos, los leones; quienes ocupen nuestro lugar, serán los pequeños chacales, las hienas; y todos, gatopardos, chacales y ovejas, seguiremos creyéndonos la sal de la tierra".
Dersu Uzala (1975), de Akira Kurosawa.
"¡No disparen, soy gente!".
Lawrence of Arabia (1962), de David Lean.
"Para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben ".
Double Indemnity (1944), de Billy Wilder.
"Era una tarde calurosa y aun recuerdo el olor a madreselva en toda la calle. ¿Cómo no supe que a veces el asesinato huele a madreselva?".
The maltese falcon (1941), de John Huston.
"-¿De qué está hecho el halcón? -Del material del que se forjan los sueños".
Grapes of wrath (1940), de John Ford.
"Yo estaré en todas partes, en todas partes donde quiera que mires. Donde haya una posibilidad de que los hombres coman, allí estaré. Donde haya un hombre que sufra, allí estaré. Estaré en los gritos de los hombres a los que vuelven locos. Y estaré en las risas de los niños cuando sientan hambre y la cena esté preparada. Y cuando los hombres coman de la tierra que trabajan y vivan en las casas que levanten, allí estaré también"

jueves, junio 15, 2006

martes, junio 13, 2006

"Todo lo que quiero es un pedacito del sueño americano"



The assasination of Richard Nixon (2004), de Niels Muller.
La ópera prima de Niels Muller fue ignorada de forma casi unánime en la fecha de su estreno, en unos EEUU obcecados en ignorar todo lo que se relacionase con magnicidios y secuestros de aviones. La marginación de esta obra, recién estrenada en nuestros cines, se torna más villana e incomprensible cuando nos damos cuenta de que se trata de una magnífica y notabilísima película.
Con un Sean Penn inigualable e inolvidable, principal cimiento de este estimable ejercicio, Muller construye la crónica de una América podrida en cada nivel de su jerarquía (Política, familia, trabajo...), donde la mentira y la pérdida de la dignidad y el autorrespeto se establecen como únicos valores que pueden llevar a los individuos (o "granitos de arena", como diría Bicke) a alcanzar aquél Edén inexistente del "Sueño Americano".
Sam Bicke (Penn) es un hombre emprendedor e idealista, pero también tímido e inseguro, que el tiempo acabará convirtiendo en una de las víctimas más notorias de los turbulentos años 70. Separado de su mujer, pero ansioso por arreglar sus problemas matrimoniales y recuperar su relación (deseo que ella, a simple vista, no comparte), padre de tres niños ante los que es casi un extraño e incapaz de aceptar trabajos que violen su dignidad (aunque de ello dependa la vida de los suyos), Bicke, soportando cada vez menos el mundo que le rodea, se rebelará contra el sistema político y social americano, con un sentido de la dignidad inaceptable en esos tiempos, que le llevará a la más irremediable locura. Así, tramará el plan de asesinar al mismísimo presidente Nixon, cúspide de la pirámide jerárquica de la sociedad que tanto odia, símbolo de la mentira, el culto al dinero, la corrupción moral y la sinrazón imperantes.
La película comienza con un Bicke desequilibrado, que escribe una carta y envía unas cintas al músico Leonard Bernstein, para que, tras su muerte, éste saque a la luz toda la verdad sobre su persona y sus intenciones. Así, Muller elabora un guión maravillosamente construido, en el que presenciaremos un largo flashback que comienza cuando un Bicke ya divorciado se llena de esperanzas al conseguir un trabajo en una agencia de ventas de mobiliario. De esta manera, se nos mostrará qué clase de circunstancias son las que llevan al honesto Bicke de la esperanza hasta el nihilismo más absoluto y radical. En esta narración semi-lineal de la historia, se insertan pequeños monólogos que pertenecen a las cintas que el protagonista envía a Bernstein al comenzar la película; todos ellos están muy bien escogidos y saben plasmar muy bien las inquietudes del protagonista, así como la evolución de su pensamiento. Los diálogos, a su vez, otorgan solidez a los personajes, y están construidos muy verazmente.
El tema del looser (¿A alguien se le ocurre otra manera de calificar a nuestro desgraciado protagonista?) se concibe desde una perspectiva anti-romántica, ya que, recordemos, el film habla de un viaje a la locura y el nihilismo total, y aunque son obvias sus pretensiones de humanizar la figura de este intento fracasado de terrorista, en ningún momento se trata de hacer de este un héroe.
La potencia dramática del film está muy lograda, incluyendo momentos llenos de angustia (Recuerden a Bicke esperando recibir la carta de Washington), desazón y, en el tramo final, abundantes cargas de tensión.
A todo esto ayuda una sobresaliente labor de dirección, ajustada en todo momento a la historia narrada, que se mueve entre lo esquizofrénico, lo trágico y lo patético. Por otro lado, el montaje cumple un papel muy importante, eludiendo recursos facilones para expresar la locura que poco a poco va penetrando en la mente de Bicke.
La banda sonora es muy apropiada en todo momento, sin abusarse en ningún momento de la muy efectiva utilización de la música.
Secundando a un magistral y comedido Sean Penn, nos encontramos con unas logradas y creibles interpretaciones de Don Cheadle y Naomi Watts, dos actores de los que casi siempre esperamos lo mejor, cuyo talento nos ha sido demostrado en reiteradas ocasiones a lo largo de su filmografía.
Lo único que podría echarle en cara a la película es la manera abusiva de recalcar el patetismo del personaje principal, pudiéndonos encontrar con algunos planos tan innecesarios como redundantes. Por suerte, esta patetización y victimización del personaje se redime cuando éste roba a su hermano para crear su propia empresa: todo un logro en la humanización para nada maníquea del protagonista.
Las influencias de Taxi Driver y Glengarry Glenn Rose son más que obvias y creo que sobra comentarlas.
Aunque quizás sea aventurada esta reflexión, creo que El asesinato de Richard Nixon es un film imposible antes de la tragedia del 11-S. No sólo porque hable de un intento de secuestro de avión (Si fuera sólo por eso, menuda tontería, ¿no?), sino porque pienso que los valores fuertemente criticados de la América de Nixon pueden aplicarse igualmente a la de Bush y sus secuaces... . Las referencias a la época son variadas: el golpe de estado de Pinochet, la estúpida guerra de Vietnam, el escándalo Watergate, etc.
En resumen, es ésta una crítica valiente, brutal y desesperanzadora a un mundo sin valores, donde todos los sueños y utopías que la sociedad mantenía se muestran falsos en un sistema que construye sus bases sobre el dinero y donde el engaño se ha convertido en el modo máximo de triunfo. Pero sobre todo, es una película sobre el viaje a los anales de la locura y el nihilismo por un ser anónimo que quiere demostrar que, por insignificante que parezca, puede lograr matar al hombre más poderoso del mundo. Y fracasó. Y aunque Sam Bicke existió y esta película se inspira en hechos reales, nadie se acuerda de aquella víctima de una sociedad deshumanizada y deshumanizadora, alienada y alienante, y de por qué hizo lo que hizo y murió como murió. Una película que te deja en estado de shock, te hace reflexionar y en la que no dejas de pensar durante unos días. Verdaderamente, una de las óperas primas más talentosas vistas en los últimos años. Excelente.
PD: Mención aparte a la escena final: Todo un puñetazo a la conciencia del espectador.

lunes, mayo 08, 2006

Cinco libros ficticios

El colega Horrorscope me ha encargado la tarea de continuar uno de esos juegos en cadena donde debes hacer una lista de "algo". Esta vez, se trata de inventar cinco libros que no existen (y que, esperemos, no lleguen a existir).
Ahí van:

1- Ama de casa, ¿de qué barrio eres tú?- Un canto de amor, cariño y respeto del grandísimo artista vocal Leonardo Dantés hacia las amas de casa y su perpetuo sacrificio por los suyos.

2- Diarios de Antarcharán- Una biografía novelada, en la que el merecidamente célebre Carlos Jesús, narra sus viajes a través de las estrellas, su contacto con Dios, Cristo o Micaé al más puro estilo Stanislav Lem.
3- Terminator gobernador- El sueño de todos los hombres que amamos la ley y el orden se ha visto cumplido al llegar Arnold Schwarzeneger a gobernar California. Por lo menos tendremos la seguridad de que habrá un lugar en el mundo, aunque sea uno sólo, libre de latinoamericanos, comunistas, homosexuales, negros, judíos, etc. Esta especie de ensayo político escrito por el propio Arnold, cuenta cómo el ex-actor, intenta día a día comportarse en la política como sus personajes en el cine.

4- Zapatero- Último de los episodios nacionales de Benito Pérez Galdós. En él, narra la vida política del actual presidente de gobierno y su drama personal, teñido siempre de candidez e indecisión.
5-Wyatt Earp y Doc Holliday- Desmitificadora biografía de los dos famosos héroes del oeste americano, en la que se desvela que ninguno de los dos sabía coger un revólver...excepto en la intimidad.

Le paso la bola a La Emperatriz, a Javier y a Refo (aunque no creo que tenga tiempo para estas tonterías).

sábado, mayo 06, 2006

Un fragmento

1°) Dios no existe.

2°) Dios existe y es un canalla.

3°) Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

4°) Dios existe, pero tiene accesos de locura, esos accesos son nuestra existencia.

5°) Dios no es omnipresente, no puede estar en todas partes. A veces está ausente ¿en otros mundos? ¿En otras cosas?

6°) Dios es un pobre diablo, con un problema demasiado complicado para sus fuerzas. Lucha con la materia como un artista con su obra. Algunas veces, en algún momento logra ser Goya, pero generalmente es un desastre.

7°) Dios fue derrotado antes de la Historia por el Príncipe de las Tinieblas. Y derrotado, convertido en presunto diablo, es doblemente desprestigiado, puesto que se le atribuye este universo calamitoso.

Ernesto Sábato, de Sobre héroes y tumbas (1961).


sábado, abril 22, 2006

V de Vendetta: Comic y película

EL COMIC:

En 1981 el guionista británico de comics Alan Moore comenzó a escribir la que sería una de sus más famosas obras, V de Vendetta. En ella, exponía, con cierta ingenuidad, la profética visión de una Europa post-nuclear, consecuencia directa del presente que estaba viviendo. La profecía, siete años después, parecía cumplirse con la llegada de la dictatorial Margaret Thatcher al poder en Reino Unido. Moore escribió para entonces un escalofriante prólogo a su obra, relacionado íntimamente con el triunfo del Partido Conservador, cuando siete años antes había sufrido una ominosa derrota.
El comic, o novela gráfica, o como diablos quieran llamarlo, es la historia de una Inglaterra dictatorial, gobernada por un líder absoluto, Adam Susan, hombre introvertido, intrínsecamente violento, enamorado secretamente del ordenador desde el que da órdenes a las diferentes instituciones de su decadente Estado. En medio de la devastación moral del país, consecuencia del poder y su tendencia al orden social a toda costa, surge un misterioso anarquista disfrazado, V, que volará diferentes edificios representativos de Inglaterra y cundirá el pánico entre las altas esferas del país. Tras una máscara de Guy Fawkes, un sombrero de ala ancha, una capa, guantes y peluca se esconde un personaje que no es más que un símbolo del afán de libertad absoluta que todos guardamos en nuestro interior: del anarquismo, al fin y al cabo, como modo total de justicia y libertad, única forma de liberar a los individuos de la alienación y cosificación que el sistema ejerce sobre ellos.
Es este V un individuo de pasado misterioso, aires teatrales, amante de las artes, cuya verborrea constante y culta abunda en citas literarias, desde Shakespeare hasta Dumas. Todos sus actos están perfectamente estudiados y parecen sucederse como si el destino estuviera escrito, lo que aumenta el carácter simbólico de la obra. La historia se complica cuando V rescata a Evey, hija huérfana de dos activistas políticos desaparecidos en los campos de concentración que pocos años atrás Inglaterra tenía activos. Apunto de ser violada por varios hombres pertenecientes a un cuerpo de policía cuyo poder sobre los individuos ajenos a él es ilimitado, V la salvará y la llevará a su particular guarida: un abandonado subterráneo donde conserva todo el arte que el gobierno se encargaba de perseguir y destruir (posible referencia al Fahrenheit de Bradbury), además de flores en peligro de extinción, posters, etc.
Evey será la espectadora de los intentos de V por llevar la anarquía a Inglaterra, pero poco a poco se verá cada vez más inmiscuida en sus actos: para Evey, V será la desaparecida figura de su padre; en su corazón se mezclará el cariño y el odio, y será quien cuestione los actos violentos del protagonista.
Esta, que quede claro, no es una historia cursi en que una niña le enseña a un señor que la violencia es mala, mala, mala. No. Si algo abunda en V de Vendetta es la complejidad y la ambigüedad moral.
Así, asistiremos a un espectáculo que es, principalmente, un canto al anarquismo, pero también una historia coral de personajes en medio de una situación especialmente adversa (Porque no, no son V e Evey los únicos protagonistas), un juego de víctimas y verdugos (papeles que se intercambian en momentos puntuales) y una reflexión acerca de la lucha contra la injusticia, la soledad, la pérdida, la venganza, el poder, el ideal y el sentido final del arte.
En esa galería de complejos personajes, perdidos en unas circunstancias hostiles, nos encontraremos a una mujer maltratada por su marido, un policía amargado, marcado por trágicas circunstancias, un tirano violento y retraído, etc.
No hay que sacar de contexto la utilización de la violencia en el comic ni que se transforme en héroe y símbolo de la libertad a un terrorista: que el mundo ha avanzado y mejorado, en muchas ocasiones, mediante revoluciones violentas, es algo indiscutible e inevitable en la lucha de los pueblos por conquistar sus derechos. Pero los actos de V, en algunos casos especialmente crueles, no deben verse más que desde una perspectiva romántica y poética; la muerte acaba alcanzando a aquellos que cometieron, impunes, crímenes terribles. No se trata más que de una forma de lirismo. No es, en absoluto, este comic, una oda a la venganza.
El dibujo de Lloyd es bastante acertado; sin llegar al nivel del detallado clasicismo de Gibbons, un logrado juego de claroscuros y un sobresaliente dibujo de los personajes logran ponerse al nivel del enorme guión de Moore, lleno de metáforas, simbolismos y dobles sentidos. Y es que si algo no se le echa en falta en V de Vendetta, es una profundidad inconmesurable, estar medida, cada viñeta y palabra, al milímetro. Narrada con precisión, los acontecimientos van sucediendo como si una fuerza superior los ordenara.
Vamos, poco que ver con la película.



EL FILME:

El recién estrenado director James McTiegue y los hermanos Wachowski (Odiosos perpetradores de esa saga abominable que es Matrix) se encargaron de adaptar el comic a la gran pantalla. Hace pocas semanas, España sufrió su estreno.
Alan Moore se cabreó mucho porque los hermanos "prodigio" se cepillaron, en buena parte, la fuerte carga anarquista del comic, además de haber depurado o anulado muchas de sus escenas más lúcidas dramática e ideológicamente hablando.
V de Vendetta película tiene poco que ver con V de Vendetta cómic. Desde su estética, algo sosa y tópica en ocasiones, de rasgos contemporáneos, hasta la definición del propio protagonista, que de símbolo anarquista es convertido en un terrorista enamorado y con remordimientos (sic). Por supuesto, estoy de acuerdo con que la peli es una adaptación, y que los autores pueden tomarse todas las licencias que quieran para trasladarla al celuloide. Pero en este caso, parte de la esencia del comic es destruida, y los personajes, simplificados o tergiversados: Adam Susan pasa a ser el típico líder fascista cobarde y chillón; Finch, de policía amargado y profesional en el comic, termina siendo el típico poli bueno que se identifica, finalmente, con la causa del protagonista. El personaje de V, a pesar de los sacrificios que se han hecho en aras de la comercialidad, conserva su aura romántica y la subyugante atracción que provoca en el espectador.

V de Vendetta película, a pesar de guardar un desarrollo muy similar a la obra original, tiene un desenlace mucho más cerrado y rotundo. Mientras en uno, Inglaterra, de un día para otro, derrota toda las adversidades y parece llegar a un estado de utópica paz (muy capriano lo de los militares bajando las armas), en el otro, el gobierno cae y se abre un horizonte a la anarquía, pero la lucha no termina: ahora al hombre le toca asumir la responsabilidad moral de ser su propio jefe.

Además de esto, hay un añadido muy efectivo e interesante: a los campos de concentración, matanzas y experimentos del gobierno, se añade en la película la historia de un virus biológico de extraño origen, que exterminó parte de la población inglesa en un pasado tristemente reciente para los protagonistas. La investigación por parte del "poli bueno" Finch sobre los orígenes de este virus, le da a la película un muy acertado toque de intriga. Otro pleno es aquella parte que no sucede en el comic tal como lo cuentan, en que nuestro poli preferido empieza a dilucidar que todo lo que ocurre parece seguir una estela prefijada, y comienza a vislumbrar proféticamente el futuro de Inglaterra bajo el poder destructor/constructor de el terrorista V.

Mucho menos poético, aunque potable, es el desenlace con la gente disfrazada de Guy Fawkes, arrebatando el poder a los tiranos que les sometieron. También la súbita adhesión total a la causa por parte de Finch, o la incoherente inmolación del protagonista: su muerte en la novela gráfica atiende a la perpetuación del poético ciclo que inicia con su primer atentado; Evey ahora será V, y se encargará de construir el futuro (La Tierra de Haz Lo Que Quieras) sobre los cimientos de lo que el misterioso terrorista destruyó. Sin embargo, en la película, ¿por qué V se deja matar? Al destruir el carácter simbólico del protagonista, pastelizarlo hasta llevarlo al enamoramiento, el sentimentalismo más patético y los remordimientos: ¿qué sentido tiene su pretensión de "morir"? ¿La humanidad ya está preparada para afrontar su futuro?¿No necesitará otro V que los incite a construir sobre lo destruido?. No es muy coherente, no.

A pesar de sus diálogos, a veces bastante forzados y pretenciosos, una escena pseudo-cómica que se sumerge en las profundidades de lo ridículo, una hortera pelea final a cámara lenta con música cañera de fondo y una simplificación absoluta del laberíntico comic, nos encontramos ante un producto indudablemente entretenido, con un buen uso de la acción (exceptuando la citada última escena, que parece una copia de Zatoichi (idem, 2003)) que mezcla con bastante acierto la comercialidad pura y dura con una carga política e ideológica que sin duda generará polémica por su valentía. En todo caso, una película que funciona bien como entretenimiento a la vez que reflexiona sobre asuntos de alarmante actualidad. Mención aparte merecen dos escenas de una fuerza estremecedora: la explosión que vuela el parlamento por los aires (al ritmo de Solennelle 1812 de Tchaivkosky). Evitando las comparaciones con el original, podemos estar hablando de una muy digna película.

jueves, abril 20, 2006

Semblantes semejantes

Perdonad por el desorden. Es que me habeis pillado aquí, por sorpresa... .


Alan Moore y Rasputín

Anthony Quinn y el tío Luis

Vincent Schiavelli y J.W. Goethe

Big Foot y Nick Nolte

Un coche y el notas de Expediente X

martes, abril 11, 2006

Doble aniversario de Horrorscope


Horrorscope en uno de sus arrebatos psicótico-creativos

El día 8 de este mes se cumplió un año de la entrada en el mundo de los blogs de mi estimado Horrorscope. Durante ese año, llenó el extinto In-adaptación de gritos, música, cinefilia, trabajando de manera constante y exhaustiva.

Desde hace escasos meses, podemos visitar su nuevo Blog, Big Horror Tuna (Enlace a la derecha), altamente recomendable para cualquier clase de engendro anti/asocial.
Sólo me queda decir: ¡Felicidades, Horrorscope! (por el mencionado hecho y por tu cumpleaños, que fue hace bastante poco). Esperemos que sigas dando la tabarra mucho tiempo más.
Un fuerte abrazo.

sábado, abril 01, 2006

El topo



El topo dijo: "¡qué caray!,
siempre viviendo bajo tierra
sin darme una vuelta por ahí,
ni que estuviéramos en guerra.
La vida pasa sin color
por este oscuro laberinto,
voy a salir al exterior
a ver si veo algo distinto. "

Así, este topo que jamás
vio más allá de sus narices,
que conoció, todo lo más,
una patata y tres lombrices,
diciendo "chao, hay que vivir"
a su mundillo subterráneo
salió dispuesto a descubrir
de nuevo el mar Mediterráneo.

Acababa de anochecer
cuando emergió de su recinto
y había que reconocer
que aquello no era muy distinto.
Y, sin embargo, al animal
le pareció tan deslumbrante,
que le irritaba el lagrimal
la luna en su cuarto menguante.

"Yo nunca he visto ni un farol,
yo siempre he estado en la penumbra,
ahora que veo este gran sol
la vista no se me acostumbra",
el topo dijo. Y se volvió
corriendo para su topera
de donde nunca mas salió.
¡Ay, qué vida tan puñetera!

Javier Krahe

martes, marzo 28, 2006

Arte prematuro

Clicad sobre el dibujo para ampliarlo


Esta pequeña obra de arte fue engendrada por la inteligente, apasionada, compleja y turbia mente de Sandra Robles, allá por el año 2000, cuando contaba tan sólo con once años.
Tiene un halo onírico, que roza la pura pesadilla, pero también ese aire de extrañeza que son propios de las vidas apacibles penetradas por lo inusual, una especie de ruptura y fragmentación de la realidad cotidiana, causada por la naturaleza misteriosa de "la noche", que va de la mano con seres y sucesos imposibles bajo el gobierno del sol. A la par, encontramos un suave y vital lirismo que aligera la tetricidad del tema. Así queda un dibujo cargado de preguntas, con cierta inocencia infantil, acerca de los más oscuros secretos que rodean las vidas humanas; una especie de reflexión sobre la naturaleza misma del misterio, y como consecuencia, del miedo y la curiosidad que provoca al irrumpir en la tranquilidad y calidez del aislamiento cotidiano.
Juzguen ustedes mismos.

martes, marzo 21, 2006

viernes, marzo 17, 2006

Mi reino por una cabeza

"Hielo en una bolsa, evitan el olor de la putrefacción,/ la cabeza de mi amigo nunca tuvo educación."




Quiero la cabeza de Alfredo García (Bring me the head of Alfredo García, 1974), de Sam Peckinpah

Los ilustrativos versos con que he comenzado esta humilde revisión fílmica, pertenecen a una canción de los inclasificables Def Con Dos, cuyo título coincide, no arbitrariamente, con el título de la película que nos ocupa.
Para quienes me conocen lo suficiente no será un secreto, los demás se enterarán ahora: siento una debilidad muy especial por el cine de Sam Peckinpah. Su universo decrépito, ultra-materialista y autodestructivo, síntomas del nihilismo llevado a sus últimas consecuencias, se contrapone en sus películas con uno o varios personajes que podríamos llamar perdedores, almas vencidas, "loosers", completos antihéroes. Estos seres malviven en el sórdido mundo que les ha tocado vivir: a menudo, son viejos o jóvenes pistoleros, que, con abundante cargas de nostalgia, se dan cuenta de que al "far west" le está llegando su hora, que los valores de dignidad y lealtad sobre los que construyeron sus vidas están derrumbándose; normalmente, esos pistoleros no son grandes personas, en el término estricto de la palabra (olvidemos el caso de Duelo en la alta sierra), son bandoleros, asesinos a sueldo, hombres violentos; a menudo, sentimos cariño, piedad y nos identificamos con esas víctimas del tiempo, vagabundos en el crepúsculo. Porque son gente derrotada desde el principio, son los inadaptados, los perseguidos, son aquellos cuya única vía de existencia posible es tomar las armas y abrir fuego mientras, poco a poco, van sintiéndose acorralados por un mundo que deja de ser el suyo al ritmo de la locomotora.
A veces, los mundos que contrapone Peckinpah no son el Viejo Oeste y el advenimiento del orden contemporáneo. Éste es el caso de Quiero la cabeza de Alfredo García, en que la antaño tranquila vida fronteriza va convirtiéndose en un infierno poco a poco.
Bennie es un pianista en un decadente antro situado en la parte mexicana de la frontera con Estados Unidos. Cansado de esa vida de derrotas, un día ve la oportunidad de ganar dinero fácil, tomando para unos hombres misteriosos el cráneo del manido Alfredo García. Así comienza su ¿aventura?, en la que lo acompaña su novia, cargada de sueños, de la esperanza de una vida mejor, lejos de la ruina que siempre ha parecido perseguirle. Sin atenerse a ningún tipo de valor, decide ir a buscar a ese tal García, hacerse con su cabeza de una vez y tornar reales sus proyectos.
Pero nada es tan fácil como parece. La hija adolescente de un cacique mexicano se quedó embarazada de García, y quienes le encargan la misión a Bennie no son sino muchos de los hombres que están tras la millonaria semi-esfera.
Así, mezclando la road-movie con el thriller, Peckinpah nos lleva de viaje por el sombrío Hades de la naturaleza huamana. Presenciaremos una exhumación, numerosos tiroteos, una historia de amor entre dos almas al borde del abismo, explosiones de violencia -nunca gratuita- al más puro estilo "Bloody Sam".
Sin embargo, como en casi cualquier película de este director, el personaje, cuando ya ha perdido lo poco que le quedaba (el único amor de su vida), se convierte en una especie de sombra que se condena a sí misma a la inmolación, pero a su vez, a la redención. El film, de imágenes sucias, cuerpos sudorosos, polvo, sangre seca e ándose en su segunda mitad cada vez más paranoico, hasta llegar al punto de que veremos a nuestro protagonista tener largos monólogos con la cabeza putrefacta, que se convertirá en un símbolo de sus pecados pero también en la concienciación de la dignidad necesitada por los hombres, convirtiéndose en el único, y último, amigo de nuestro desgraciado héroe .
Y es Alfredo García, personaje que nunca aparece (vivo), el máximo exponente del mundo porque el que ruedan los protagonistas: un hombre que proviene de un pueblo del México ancestral, pero que no ha podido evitar codearse con caciques y sus hijas, hinchar su vida a tequila y obtener una muerte tosca y degradante: nada más ni nada menos que una representación del mundo infecto en que vivimos.
El resultado final es una película trágica, pesimista, abundante en escenas y diálogos difíciles de olvidar, ya sea por el lirismo suave o violento (depende de la ocasión) con que el maestra Peckinpah sabe impregnar su cine. No le faltan instantes enfermizos, ni un ocasional humor malsano y amargo. Y luego está, por supuesto, Warren Oates, impresionante como nunca, acompañado de la tristemente célebre Isela Vega, que esta vez consigue estar conmovedora (digo "tristemente" porque la fama le vino de la mano de sus destetamientos en películas que prefiero no mencionar, propias de la oscuridad artística de esa época que conocemos como Transición).
Un breve apunte sobre el mito de la misoginia del director: existe en el film una escena bastante controvertida. Un macarra va a abusar de Isela Vega, pero se da cuenta que no puede y se retira. Sorprendentemente, esta le sigue y le pide, por favor, que lo haga. Esto ha sido interpretada de muchas maneras, especialmente "son todas unas putas". El caso es que yo no lo veo así. El papel de Isela es el de una santa en la indigencia, una mujer de piedad y amor infinitos. ¿Por qué hacer algo así? Yo creo que ella siente pena de aquel violador frustrado, y su ambigua reacción no es más que un acto de misericordia. Luego, la escenita en que la mujer de Dustin Hoffmann disfruta al ser violada en Perros de paja, esa, ya es otra historia... .
En resumen: mafiosos cabreados, mocitas embarazadas, perdedores, tiros, suciedad, sudor, alcohol, violación de rituales ancestrales, ladillas, delirios diversos, derrapes, desiertos, nihilismo, pesimismo, romanticismo, emoción, tragedia, dignidad, lealtad... . Quiero la cabeza de Alfredo García es un film 100% Peckinpah, una obra maestra absoluta de uno de los últimos grandes genios del cine. A pesar de su evidente marginación dentro de la filmografía del director de Grupo salvaje, Pat Garrett & Billy The Kid o Perros de paja, esta es otra entrega de cine único, personal, cinematográficamente magistral (Atención al montaje). Una de las cumbres de un autor que nos brindó, durante unos cuantos años, un puñado de obras maestras hechas con las entrañas. Pocas veces la derrota ha resultado tan poética.

domingo, marzo 12, 2006

¡Feliz cumpleaños!




¡Felicidades, KJ Cameron! Espero que tu vejado cuerpo resista unos días más...

miércoles, marzo 08, 2006

Bonhomme


Malgré la bise qui mord
La pauvre vieille de somme
Va ramasser du bois mort
Pour chauffer Bonhomme
Bonhomme qui va mourir
De mort naturelle

Mélancolique, elle va
A travers la forêt blême
Où jadis elle rêva
De celui qu'elle aime
Qu'elle aime et qui va mourir
De mort naturelle

Rien n'arrêtera le cours
De la vieille qui moissonne
Le bois mort de ses doigts gourds
Ni rien ni personne
Car Bonhomme va mourir
De mort naturelle

Non, rien ne l'arrêtera
Ni cette voix de malheur
Qui dit : " Quand tu rentreras
Chez toi, tout à l'heure
Bonhomm' sera déjà mort
De mort naturelle

"Ni cette autre et sombre voix
Montant du plus profond d'elle
Lui rappeler que, parfois
Il fut infidèle
Car Bonhomme, il va mourir
De mort naturelle.

George Brassens

lunes, febrero 20, 2006

Bridge over troubled waters















When you're weary
Feeling small
When tears are in your eyes
I will dry them
I'm on your side
When times get rough
And friends just can't be found
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

When you're down and out
When you're on the street
When evening falls so hard
I will comfort you
I'll take your path
When darkness comes
And pain is all around
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

Sail on Silver Girl,
Sail on by
Your time has come to shine
All your dreams are on their way
See how they shine
If you need a friend
I'm sailing right behind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind

Paul Simon

jueves, febrero 09, 2006

<>
Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas.

martes, febrero 07, 2006

Finding Paul Haggis

La primera vez que vi el nombre de este canadiense cincuentón de tan simpático rostro fue en los créditos de aquella maravillosa, potente y emotiva obra maestra de Clint Eastwood llamada Million Dollar Baby. Las intensas reflexiones, memorables diálogos y personajes de dicha película me hicieron prometerme buscar qué más trabajos había hecho el tipo. Pero al tiempo me olvidé por completo.
Fue hace unas cuantas semanas cuando volví a escuchar su nombre en alguna emisora de radio. Paul Haggis se había estrenado como director con una película titulada Crash, cuyas críticas alrededor del mundo fueron bastante dispares. Ha sido llamada desde dramón artificial y plano a obra maestra del cine americano contemporáneo. Hoy me he atrevido a comprobar por mí mismo de qué se trataba. No quiero extenderme analizando la película, sólo diré que en sus dos horas de metraje he llorado en repetidas ocasiones (algo habitual en mí últimamente, vaya a saber qué me pasa...) y que, al terminar la película, sentí unas irreprimibles ganas de repetir la sesión. Desgraciadamente, no tuve tiempo.
La genialidad del colaborador de Clint en Million Dollar Baby ha sido confirmada. Dudo que al burro le suene la flauta dos veces, y por eso, esta noche he buscado sin falta información sobre el caballero de marras.
Así me he enterado que este brillante calvito es el creador de aquella zarrapastrosa serie intepretada por Chuck Norris: Walker, Texas Ranger. Y que Crash no es su debut como director, pues ya se ocupó de diversos capítulos de series americanas como EZ Streets, Red Hot o Family Law. Sinceramente, ninguna de ellas me suena, aunque viendo lo de sus codeos con el bueno de Chuck, no sabría qué pensar (cualquier aportación será agradecida)... .
Gracias a IMDB, he podido enterarme que este año pretende estrenar otra película, Honeymoon with Harry. Y por supuesto, colaborará nuevamente con el maestro Eastwood en Flags of our fathers. Que lleguen pronto, por favor.
A pesar de su imperdonable incursión en Walker, me parece un deber no quitarle el ojo de encima. Su capacidad de escribir personajes sólidos, complejos y verosímiles, diálogos vibrantes y profundas reflexiones acerca de temas tan dispares como la derrota, la incomunicación o la intolerancia se unen a una labor directiva más que notable. No da la sensación de haber empezado a hacer cine de verdad justo ayer; cualquiera diría que Mr Haggis lleva toda una vida creando obras de arte. Desde hoy, le tendré opresivamente vigilado.

domingo, enero 29, 2006

Kurosawa censurado

"Los hombres que caminan sobre la cola del tigre" (1945), de Akira Kurosawa.

Parece ser que a los norteamericanos no les gustó mucho que, poco antes de su entrada en Japón, Kurosawa rodara esta pacifista película de aventuras donde la única manera de superar las adversidades es destruir las jerarquías sociales y apostar por el ingenio en lugar de la lucha.
No es éste uno de los grandes films de Kurosawa, si bien resulta muy interesante de ver (más para los que, como yo, tienen al autor japonés en un altar) y sumamente divertido en sus escasossesenta minutos de duración.
La película narra la historia de un samurai fugitivo, que, junto a sus guardaespaldas, se disfraza de monje para poder pasar la frontera, custodiada por los hombres de un Señor enemigo, que es su propio hermano. Será un porteador, rechazado por los hombres al ser de una clase social inferior, quien les ayude y de información sobre su difícil situación.
A pesar de estar basada en una obra kabuki medieval, la película mantiene un montón de connotaciones políticas aludiendo a la situación japonesa (y mundial) del momento. En principio, se enuncia la supresión de las jerarquía medieval como único método de "victoria" en los objetivos de los personajes, y el camino de la inteligencia, del engaño, pero sobre todo, de evitar confrontamientos violentos y sangre derramada gratuitamente como la forma, quizás más complicada, pero al fin y al cabo la mejor para superar los peligros que la vida impone.
El film está dirigido magistralmente, y la historia está muy bien llevada, dividida en tres marcadas partes: el plan de los guerreros antes de llegar a la barrera, todo lo que en ésta sucede y la conclusión. De las tres, la más lograda es la segunda, donde Kurosawa demuestra su destreza para crear tensión y utilizar notablemente el montaje.
Sobre los personajes, cada uno de ellos representa una manera de hacer las cosas y una forma de pensar. Algunos apenas tienen protagonismo, pero los debates entre otros de ellos son importantes. Destaca, también, la visión del director sobre la importancia del compañerismo.
El porteador, interpretado por un actor cómico de la época (una especie de cantinflas japonés) le añade el toque humorístico a la obra, componiendo un personaje divertido pero a la vez esencial para el desarrollo de ésta.
Hay unas cuantas canciones que, sacadas directamente de la obra de kabuki original, ilustran los diferentes pasajes de la película, enriqueciendo el visionado del film.
En resumen, una película entretenida, amena, bien filmada, narrada y ciertamente profunda. No es de lo mejor de Kurosawa, pero su visionado resulta muy agradable.

lunes, enero 16, 2006

Actualidad

Pinchad sobre las imagenes para aumentarlas de tamaño