lunes, febrero 20, 2006

Bridge over troubled waters















When you're weary
Feeling small
When tears are in your eyes
I will dry them
I'm on your side
When times get rough
And friends just can't be found
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

When you're down and out
When you're on the street
When evening falls so hard
I will comfort you
I'll take your path
When darkness comes
And pain is all around
Like a bridge over troubled water
I will lay me down
Like a bridge over troubled water
I will lay me down

Sail on Silver Girl,
Sail on by
Your time has come to shine
All your dreams are on their way
See how they shine
If you need a friend
I'm sailing right behind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind
Like a bridge over troubled water
I will ease your mind

Paul Simon

jueves, febrero 09, 2006

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Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas.

martes, febrero 07, 2006

Finding Paul Haggis

La primera vez que vi el nombre de este canadiense cincuentón de tan simpático rostro fue en los créditos de aquella maravillosa, potente y emotiva obra maestra de Clint Eastwood llamada Million Dollar Baby. Las intensas reflexiones, memorables diálogos y personajes de dicha película me hicieron prometerme buscar qué más trabajos había hecho el tipo. Pero al tiempo me olvidé por completo.
Fue hace unas cuantas semanas cuando volví a escuchar su nombre en alguna emisora de radio. Paul Haggis se había estrenado como director con una película titulada Crash, cuyas críticas alrededor del mundo fueron bastante dispares. Ha sido llamada desde dramón artificial y plano a obra maestra del cine americano contemporáneo. Hoy me he atrevido a comprobar por mí mismo de qué se trataba. No quiero extenderme analizando la película, sólo diré que en sus dos horas de metraje he llorado en repetidas ocasiones (algo habitual en mí últimamente, vaya a saber qué me pasa...) y que, al terminar la película, sentí unas irreprimibles ganas de repetir la sesión. Desgraciadamente, no tuve tiempo.
La genialidad del colaborador de Clint en Million Dollar Baby ha sido confirmada. Dudo que al burro le suene la flauta dos veces, y por eso, esta noche he buscado sin falta información sobre el caballero de marras.
Así me he enterado que este brillante calvito es el creador de aquella zarrapastrosa serie intepretada por Chuck Norris: Walker, Texas Ranger. Y que Crash no es su debut como director, pues ya se ocupó de diversos capítulos de series americanas como EZ Streets, Red Hot o Family Law. Sinceramente, ninguna de ellas me suena, aunque viendo lo de sus codeos con el bueno de Chuck, no sabría qué pensar (cualquier aportación será agradecida)... .
Gracias a IMDB, he podido enterarme que este año pretende estrenar otra película, Honeymoon with Harry. Y por supuesto, colaborará nuevamente con el maestro Eastwood en Flags of our fathers. Que lleguen pronto, por favor.
A pesar de su imperdonable incursión en Walker, me parece un deber no quitarle el ojo de encima. Su capacidad de escribir personajes sólidos, complejos y verosímiles, diálogos vibrantes y profundas reflexiones acerca de temas tan dispares como la derrota, la incomunicación o la intolerancia se unen a una labor directiva más que notable. No da la sensación de haber empezado a hacer cine de verdad justo ayer; cualquiera diría que Mr Haggis lleva toda una vida creando obras de arte. Desde hoy, le tendré opresivamente vigilado.

domingo, enero 29, 2006

Kurosawa censurado

"Los hombres que caminan sobre la cola del tigre" (1945), de Akira Kurosawa.

Parece ser que a los norteamericanos no les gustó mucho que, poco antes de su entrada en Japón, Kurosawa rodara esta pacifista película de aventuras donde la única manera de superar las adversidades es destruir las jerarquías sociales y apostar por el ingenio en lugar de la lucha.
No es éste uno de los grandes films de Kurosawa, si bien resulta muy interesante de ver (más para los que, como yo, tienen al autor japonés en un altar) y sumamente divertido en sus escasossesenta minutos de duración.
La película narra la historia de un samurai fugitivo, que, junto a sus guardaespaldas, se disfraza de monje para poder pasar la frontera, custodiada por los hombres de un Señor enemigo, que es su propio hermano. Será un porteador, rechazado por los hombres al ser de una clase social inferior, quien les ayude y de información sobre su difícil situación.
A pesar de estar basada en una obra kabuki medieval, la película mantiene un montón de connotaciones políticas aludiendo a la situación japonesa (y mundial) del momento. En principio, se enuncia la supresión de las jerarquía medieval como único método de "victoria" en los objetivos de los personajes, y el camino de la inteligencia, del engaño, pero sobre todo, de evitar confrontamientos violentos y sangre derramada gratuitamente como la forma, quizás más complicada, pero al fin y al cabo la mejor para superar los peligros que la vida impone.
El film está dirigido magistralmente, y la historia está muy bien llevada, dividida en tres marcadas partes: el plan de los guerreros antes de llegar a la barrera, todo lo que en ésta sucede y la conclusión. De las tres, la más lograda es la segunda, donde Kurosawa demuestra su destreza para crear tensión y utilizar notablemente el montaje.
Sobre los personajes, cada uno de ellos representa una manera de hacer las cosas y una forma de pensar. Algunos apenas tienen protagonismo, pero los debates entre otros de ellos son importantes. Destaca, también, la visión del director sobre la importancia del compañerismo.
El porteador, interpretado por un actor cómico de la época (una especie de cantinflas japonés) le añade el toque humorístico a la obra, componiendo un personaje divertido pero a la vez esencial para el desarrollo de ésta.
Hay unas cuantas canciones que, sacadas directamente de la obra de kabuki original, ilustran los diferentes pasajes de la película, enriqueciendo el visionado del film.
En resumen, una película entretenida, amena, bien filmada, narrada y ciertamente profunda. No es de lo mejor de Kurosawa, pero su visionado resulta muy agradable.

lunes, enero 16, 2006

Actualidad

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viernes, enero 06, 2006

La llave de cristal




Entre puros moteados de verde, réplicas agudamente cínicas, personajes moralmente ambiguos y crímenes significativamente sombríos se desarolla la que es quizás una de las mejores novelas negras jamás escritas, La llave de cristal, del maestro Dashiell Hamett.
Todo se desarrolla en un pueblo estadounidense que podría ser cualquiera (ninguna línea hay dedicada a su nombre) controlado por dos bandas de gangsters rivales, cada una de ellas apoyando a un candidato a senador. Nuestro protagonista es Ned Beaumont, un hombre de borroso pasado, leal amigo de Paul Madvig, el muñidor que apoya la candidatura de el Senador Henry, todo por poder conseguir la mano de su hija, Janet, de la cual se encuentra perdidamente enamorado.
El clima en la ciudad comienza a oscurecerse cuando Taylor Henry, hijo del senador apoyado por Madvig es asesinado, y todo acaba apuntando hacia la autoría del poderoso muñidor. A partir de ahí, Ned Beaumont investigará el crimen valiéndose de coacciones, mamporros, engaños, fingimientos y ante todo mucha astucia, confiando ciega (pero nunca ingenuamente) en la inocencia de su amigo.
La novela basa su desarrollo en los encuentros entre los diferentes personajes, en sus diálogos y reacciones, y de vez en cuando, en dosis de violencia y acciones despiadadas y éticamente más que discutibles narradas con el frío, escueto, directo y firme estilo de Hammett. Por momentos, uno olvida la trama policíaca, que no es más que un simple McGuffin, y centra su total atención en las personalidades y relaciones entre los distintos individuos que componen esta obra maestra.
El recorrido argumental le sirve al autor como excusa para hacer un retrato sombrío y altamente crítico de la vida política norteamericana, de las miserias del poder y su capacidad de corromper y autocorromperse, de la corrupción que recorre vertebralmente todos los recovecos de una sociedad pútridamente jerarquizada, controlada por fuerzas violentas al servicio de seres amorales y maquiavélicos. Verdaderamente, el fresco social que Hamett urde a lo largo de la novela no puede resultar mejor, gracias a personajes como el fiscal Farr, Shad O´Rory y su panda de matones vulgares o el propio senador Henry, un aristócrata despiadado, egoísta y materialista cuyo único interés es el triunfo en las reelecciones.
Más allá de esto, está el típico protagonista de Hammett. Ned Beaumont es un perdedor, bebedor y fumador habitual, un hombre asqueado de la sociedad en la que vive, intelectualmente superior a todos los miembros de esta. Sabe quién es quién, y sobre todo (quizás para su desgracia) quién es él (de ahí su cinismo), que no puede escapar de esa sociedad corrupta y corruptora, cuyo difuso y misterioso pasado yo interpreto como su deseo de perpetua huída de ese mundo hipócrita y doloroso, lo cual queda aclarado quizás en las últimas páginas del libro. A pesar de todo esto, dentro de la podredumbre en que se mueve, él conserva los valores de la lealtad y la bondad.
La otra cara de la moneda es Janet, hija del senador Henry y hermana de Taylor, que a lo largo de la novela se desengaña del mundo aparentemente perfecto y aristócrata en el que vive, dándosele a ver, finalmente, la verdadera sordidez que se oculta tras la engañosa superficie. Al principio, toma a Mavdig (su pretendiente) como enemigo y en él, como persona externa y ajena a su vida, centra la ira por la muerte de su hermano y la corrupción de su familia. Sólo que esto no es más que otro autoengaño que el desenlace de los acontecimientos derrumbará inevitablemente.
El título de la novela se presenta bastante misterioso, y su secreto es revelado en las últimas páginas del libro. Todo esto tiene que ver con un sueño alegórico de Janet en el que la llave de cristal se presenta, a mi parecer, como esa posibilidad de huída, como esa flor de esperanza, que abre puertas en cuyo interior están tanto la salvación como el horror, la tristeza, pero al hacerlo se parte dada su fragilidad, e imposibilita el encerrar en su interior o emboscar las dolencias, decepciones, miedos, pérdidas que salen irrevocablemente de ella en forma de serpientes.
La alegoría proporciona un halo poético al sentimiento de sus protagonistas, asu condena a la perpetua huída, su esperanzada pero prometidamente fracasada búsqueda de un mundo exento de los horrores de la vida, asegurando que toda alegría será pasajera, que la llave de cristal se romperá en la cerradura y no podrá evitar que las sediciosas víboras conviertan sus sonrisas en muecas de angustia y decepción.
En resumen: un libro magníficamente narrado, que engancha desde la primera página, con una trama policíaca tan simple como efectiva, diálogos admirablemente escritos, frases contundentes y el dibujo de una sociedad corrupta (Cuánto sabía Hammett de la disimulada trastienda del capitalismo norteamericano) y de quienes se ven atrapados dentro de esta y a la vez intentan marchar en una casi incosciente búsqueda de un mundo más alentador, pero de imposible existencia. Magistral.

lunes, enero 02, 2006

El cine según TVE

"Alejandro Amenábar, con sólo cuatro películas rodadas, se confirma como uno de los grandes del cine" (Telediario de TVE, 31 de diciembre)

" Y Alejandro Amenábar y Jose Luis Garci contrajeron matrimonio y copularon y fueron siete los hijos engendrados: John Ford, Stanley Kubrick, Billy Wilder, Orson Welles, Akira Kurosawa, François Truffaut y Alfred Hitchcock. Y los siete dedicaron sus días al cine, pero en toda su existencia jamás pudieron alcanzar la grandeza de sus padres y maestros"
Biblia del Cine, Versículo 23:44 de Nacionalismus.

viernes, diciembre 30, 2005

" Hoy me veo viejo "

Las dos inglesas y el amor (1971, François Truffaut)

Pocas veces he visto hablar del amor de forma tan veraz, romántica, desgarrada, poética y honesta como en las películas del cineasta (y sobre todo cinéfilo) francés François Truffaut.
En esta lista podríamos incluir Jules y Jim, La piel suave, Besos robados o La mujer de al lado. Pero entre todas sus películas de amor prefiero esa trágica obra maestra que nos ocupa que es Las dos inglesas y el amor (Les deux anglaises et le continent, en el original).
Desde los créditos se remarca el carácter eminentemente literario del filme. La voz en off del protagonista interrumpe y comenta las escenas largamente durante las más de dos horas de metraje. Pero en ningún momento esto resulta pedante, sobrecargado o tedioso. Al contrario, refuerza el halo poético que rodea la película desde la primera hasta la última imágen.
Truffaut nos habla del amor con pesimismo y aliento trágico: puro romanticismo. La obra se centra en un peculiar triángulo amoroso formado entre dos hermanas inglesas y un joven francés, que durante más de diez años conocerán todas las facetas del amor (El último probado será el físico, el verdadero en palabras del protagonista), el cual alterna etapas gozosas y terribles, y que finalmente desgastará a los personajes y desembocará en la soledad, el dolor perpetuo e incluso en la muerte.
Como bien apunta el crítico Carlos Boyero, la película "es de un romanticismo que hace daño". El tono es lírico, suave, sensible, pero a su vez punzante, desgarrado, doloroso. No hay concesiones ni complacencias de ningún tipo.
Los primeros cuarenta minutos de la película sirven de introducción al singular mundo de las dos hermanas (Que se aprecian y estiman, pero infinitamente distintas), y el resto de la película narra las distintas maneras en que los personajes van entendiendo y sintiendo el amor entre ellos. El film es demasiado complejo para ser relatado en unas pocas líneas, hay rotundos giros durante todo el film, pero el panorama amoroso final que contempla es bastante desolador. Al principio la vida es un éxtasis, una memorable Arcadia que se derrumba cuando el amor entre los protagonistas se da a conocer.
Huelga decir que este comentario no habla ni por asomo de todas las facetas del film, del fresco social presentado por el autor, de los diversos enfoques del amor, del sentimiento trágico de la vida, etc. Creo que sería muy pretencioso por mi parte tratar de hacer un comentario total de una obra tan rica en matices, compleja.
La fotografía de Néstor Almendros, luminosa, limpia, acentúa la suavidad de la puesta de escena de Truffaut y su poderosa impresión lírica. La banda sonora refuerza los intensos sentimientos provocados.
Sobre las interpretaciones, nos encontramos con un magnífico (Cómo no) Jean Pierre Leaud, secundado por las desconocidas Stecey Tenderer y Kika Markham, tan adecuadas a sus papeles (realmente preciosas ambas) como eficientes en su interpretación.
Varias son las secuencias que se quedaron en mi memoria: aquella efímera y alegre temporada que pasan Claude y Ann en la casa de campo; ese sensual y poético balanceo del protagonista entre las espaldas de las hermanas; y, sobre todo, su amargo epílogo, con un Claude cercano a los cincuenta que no ha podido olvidar su amor, creyendo que cualquier niña puede ser la hija de la mujer que ama, mirándose en el cristal de un coche y susurrando : "¿Qué me pasa? Hoy me veo viejo ".
En resumen : una película de apabullante romanticismo, hermosa, lírica, desgarradora. Una obra maestra absoluta de uno de los artistas que con mayor lucidez ha sabido hablarnos del sentimiento amoroso a lo largo de su carrera. Sencillamente ineludible.

domingo, diciembre 18, 2005

El reto imposible

El estimado colega Horrorscope me ha propuesto un reto de imposible ejecución, cuyas pretensiones son absurdas , pero que, paradójicamente, siempre que nos lo proponen, estrujamos nuestro tiempo y sesos para lograrlo.
Estas son las (tachán) "10 MEJORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA", puestas en un orden aleatorio. Faltan unas cinco mil por nombrar, pero qué importa. En todo caso, tómeselas por diez películas que yo creo imprescindibles, aunque no sean las únicas.

1- Los cuatrocientos golpes (1959, François Truffaut)
2- Toro salvaje (1980, Martin Scorsese).
3- Tiempos modernos (1935, Charles Chaplin).
4- Viridiana (1961, Luis Buñuel).
5- El apartamento (1960, Billy Wilder).
6- Centauros del desierto (1957, John Ford).
7- Dersu Uzala (1975, Akira Kurosawa).
8- Leolo (1992, Jean-Claude Lauzón).
9- El gatopardo (1963, Luchino Visconti).
10- La dolce vita (1960, Federico Fellini).

Le paso el reto a Javier (Are you talking to me?), Hicks (El búnker) y a Funebris (Días de AluCine).

sábado, diciembre 03, 2005

Dickens y Polanski

Oliver Twist (2005), de Roman Polanski

Nunca hubiera imaginado a Polanski adaptando a Dickens... Es demasiado turbio, supongo. Y no es que el escritor británico no tenga detalles suficientes como para que el director tuviera la oportunidad de indagar en esos mundos tan oscuros e inquietantes que a él tanto le gustan.
El mayor hallazgo de esta película es el experimento de mezclar los estereotipos y aire cuentístico de Dickens con un retrato realista, sórdido y oscuro del Londres victoriano. Esto queda aún más marcado cuando llega el final de la película, en el que el guionista decide finalizar el film en el que sería el penúltimo capítulo de la laureada obra.
Los "malos" no tienen escapatoria y su destino concluye en un episodio atroz. Los "buenos" (¿o debería decir los inocentes?) encuentran la calma y la tranquilidad en sus vidas.
Pero Dickens no se queda ahí, y a través del ingenuo Oliver, nos confiesa que la ejecución de los criminales no es más sana que la de cualquier hombre de la calle. Polanski establece dicha reflexión en un agridulce y hermoso final.

Es importante destacar el aspecto visual del film, pues quizás sea su atributo más sobresaliente : según el tono del momento, Polanski nos regala imágenes llenas de colorido y luminosidad, sombríos hombres escondidos en la niebla nocturna, e increibles juegos de luces y sombras (Atentos a la escena en la que el "más cabrón de todos" (no recuerdo su nombre) le apaga la vela a Nancy y.... Genial, vamos).
El mayor problema de la película es que el ritmo decae a menudo debido a cierta llaneza en el desarrollo de la trama. Otro problema es que viendo el film de Lean, adaptación perfecta, uno se pregunta si era necesario hacer otra. Supongo que no me estaría preguntando esto si se hubiera hecho alguna innovación sobre el texto de Dickens. Pero casi nada. E intentar competir con Lean... .
La película es muy bonita. Tiene varias escenas de intensa emoción (Fagin en la prisión, Oliver cayendo desfallecido, el hombre que resbala y se ahorca a sí mismo). También existe una implicación del espectador en las injusticias sociales y morales de las que es víctima el protagonista.En otro orden de cosas, la música ayuda a la emotividad del film. La partitura de Edelwan es sobria, bella y de gran poder ambientativo. Pero para ambientación, están el vestuario, los decorados y la jerga que sabiamente resucita Polanski.
Sobre las interpretaciones, la mayoría de los actores están bastante correctos. Barney Clark bien ; pero quien realmente destaca sobre todos es Beng Kingsley, con una caracterización realmente perfecta de un Fagin marcadamente histriónico, como el que uno imagina al leer la novela. Uno se olvida de Alec Guinness (que estuvo igual de inmenso) viendo la película. Kingsley hace ese complejo personaje verdaderamente suyo y nos confirma que es uno de los mejores actores vivos.
En resumen : Una adaptación llana, respetuosa, pero emotiva de la preciosa novela de Dickens. Visualmente deslumbrante, soberbiamente dirigida y planificada y con un Kingsley en estado de gracia, factores que redimen en parte la arritmia y convencionalidad en las que cae la película en ciertos tramos. Buena. Aunque menos llamativa de lo que esperábamos.

jueves, diciembre 01, 2005

Pat Garret & Billy The Kid

A Edgard von Schillermann, efusivo amante del romanticismo opiáceo.

There's guns across the river aimin' at ya
Lawman on your trail, he'd like to catch ya
Bounty hunters, too, they'd like to get ya
Billy, they don't like you to be so free.

Campin' out all night on the berenda
Dealin' cards 'til dawn in the hacienda
Up to Boot Hill they'd like to send ya
Billy, don't you turn your back on me.

Playin' around with some sweet señorita
Into her dark hallway she will lead ya
In some lonesome shadows she will greet ya
Billy, you're so far away from home.

There's eyes behind the mirrors in empty places
Bullet holes and scars between the spaces
There's always one more notch and ten more paces
Billy, and you're walkin' all alone.

They say that Pat Garrett's got your number
So sleep with one eye open when you slumber
Every little sound just might be thunder
Thunder from the barrel of his gun.

Guitars will play your grand finale
Down in some Tularosa alley,
Maybe in the Rio Pecos valley
Billy, you're so far away from home.
There's always some new stranger sneakin' glances
Some trigger-happy fool willin' to take chances
And some old whore from San Pedro to make advances
Advances on your spirit and your soul.

The businessmen from Taos want you to go down
They've hired Pat Garrett to force a showdown.
Billy, don't it make ya feel so low-down
To be shot down by the man who was your friend?
Hang on to your woman if you got one
Remember in El Paso, once, you shot one.
She may have been a whore, but she was a hot one
Billy, you been runnin' for so long.

Guitars will play your grand finale
Down in some Tularosa alley
Maybe in the Rio Pecos valley
Billy, you're so far away from home.

de Bob Dylan

domingo, noviembre 27, 2005

The Jokerman

Standing on the waters casting your bread
While the eyes of the idol with the iron head are glowing.
Distant ships sailing into the mist,
You were born with a snake in both of your fists while a hurricane was blowing.
Freedom just around the corner for you
But with the truth so far off, what good will it do?
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.
So swiftly the sun sets in the sky,
You rise up and say goodbye to no one.
Fools rush in where angels fear to tread,
Both of their futures, so full of dread, you don't show one.
Shedding off one more layer of skin,
Keeping one step ahead of the persecutor within.
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.
You're a man of the mountains, you can walk on the clouds,
Manipulator of crowds, you're a dream twister.
You're going to Sodom and Gomorrah
But what do you care? Ain't nobody there would want to marry your sister.
Friend to the martyr, a friend to the woman of shame,
You look into the fiery furnace, see the rich man without any name.
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.
Well, the Book of Leviticus and Deuteronomy,
The law of the jungle and the sea are your only teachers.
In the smoke of the twilight on a milk-white steed,
Michelangelo indeed could've carved out your features.
Resting in the fields, far from the turbulent space,
Half asleep near the stars with a small dog licking your face.
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh. oh. oh. Jokerman.
Well, the rifleman's stalking the sick and the lame,
Preacherman seeks the same, who'll get there first is uncertain.
Nightsticks and water cannons, tear gas, padlocks,
Molotov cocktails and rocks behind every curtain,
False-hearted judges dying in the webs that they spin,
Only a matter of time 'til night comes steppin' in.
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.
It's a shadowy world, skies are slippery gray,
A woman just gave birth to a prince today and dressed him in scarlet.
He'll put the priest in his pocket, put the blade to the heat,
Take the motherless children off the street
And place them at the feet of a harlot.
Oh, Jokerman, you know what he wants,
Oh, Jokerman, you don't show any response.
Jokerman dance to the nightingale tune,
Bird fly high by the light of the moon,
Oh, oh, oh, Jokerman.

domingo, noviembre 20, 2005

Resultados de la Encuesta II

La pregunta era : ¿Cuál es el mejor largometraje de Chaplin?
He aquí las "triunfadoras"

1- La quimera del oro (10 votos, 24%)
2- El gran dictador (9 votos, 21%)
3- Tiempos modernos y Luces de la ciudad (7 votos, 19%)

Le siguen la hermosa e irrepetible Candilejas (3 votos, 7%) ; El chico (2 votos, 4%) , que siendo una de las películas más aclamadas del británico apenas ha tenido votos ; El peregrino, El circo y Monsieur Verdoux (1 voto y 2% cada una) me han sorprendido, y lo digo sobre todo por la última, que reafirma su condición de film marginado en la filmografía de Chaplin, siendo para mí uno de sus más logrados. Sus dos obras más flojas, La condesa de Hong Kong y Un rey en Nueva York se han quedado sin votos acompañadas de la infravalorada obra maestra Una señorita de París. Pues bien, ya lo véis, ¡ha estado bastante más reñido que con Kubrick!, y me alegro.
Continuará... .

sábado, noviembre 19, 2005

Deconstrucción de un mito

La vida privada de Sherlock Holmes (1970), de Billy Wilder.

Es Billy Wilder, uno de los pocos directores -y guionistas- de mi podium personal de los cuales sólo he podido visionar unas pocas películas. Pero la calidad de éstas, el que en algunos casos hayan pasado a estar entre mis favoritas, mi completa identificación con sus personajes y lo efectivo de su sentido del humor creo que justifican el hecho completamente.
Entre mis cinco películas favoritas está El apartamento (1960), aquella ácida y duramente crítica comedia atravesada por una hermosísima y liberadora historia de amor y redención. Es una película que veo siempre que, por una razón u otra, me siento moralmente "chafado". Después está la caótica, frenética y corrosiva Uno, dos, tres (1961) donde el capitalismo y el comunismo son puestos en tela de juicio por el autor y donde el amor vuelve a triunfar, más allá de ideologías políticas. Con faldas y a lo loco (1959) es una de las comedias más divertidas que jamás hechas, tachada de "ligera" y "vacua", bajo esa aparente amenidad se esconde una feroz crítica social y de nuevo el tema de la redención de uno de sus personajes mediante el amor...y la condena del otro por culpa de su estupidez. De nuevo ferozmente satírico, Wilder dibuja y desdibuja el matrimonio en su admirable La tentación vive arriba ( ), que si bien no llega al nivel de obra maestra, logra brindarnos una irónica reflexión acerca del aburguesamiento moral y la represión de los instintos amorosos.
Y ayer, por fin, pude hacerme con otra de sus películas, protagonizado, además, por dos de mis personajes literarios más apreciados : El detective Sherlock Holmes y su inseparable amigo el Dr. Watson.
La vida privada de Sherlock Holmes es la desmitificación absoluta del héroe de Conan Doyle : el caballeroso, bondadoso, inteligente y amable detective se nos presenta como un hombre mezquino, manipulador, vanidoso (aunque este rasgo ya lo dejó entrever el escritor británico) y misógino ; en los primeros minutos, ya se derrumban varios de los tópicos de personaje (su incontestable longitud y su cariño por la vestimenta que le caracteriza) y más que nunca se resalta su problema con la cocaína.
El film arranca como una nostálgica pero descacharrante comedia, donde la dudosa moralidad de ambos ¿héroes? dan lugar a extravagantes escenas. Y de nuevo, ayudan los diálogos del maestro Wilder, con su ironía y su dura incisión ética. Entonces la película avanza un poco. Y aparece una bella y amnésica galesa. Y una intriga policíaca de nivel intercontinental. Y una callada historia de amor en el corazón de nuestro protagonista. Y todo concluye en uno de los finales más tristes que haya podido ver en pantalla.
Entonces, es posible que nos mareemos, y digamos comprensiblemente : ¿qué coño es esto?. O bien permanezcamos, con alguna lágrima asomando en nuestros ojos, hasta el final de los créditos y aún el siguiente día, su singular tristeza continúe reposada tenuemente en nuestras entrañas. Ese fue mi caso.
¿Qué ha hecho que La vida privada de Sherlock Holmes sea un casi absoluto fracaso entre la crítica de la época (y parte de la actual) y una considerable cantidad de público? Creo que, precisamente, su carácter híbrido. Después de haber leido diversos comentarios, antiguos y actuales, sobre la película, me atrevo a asegurar de que no gusta porque la gente no sabe qué sector es más importante, dónde debe esforzar su atención. Las más de las veces, les decepciona la intriga policíaca ; otras, simplemente, creen que es una película fallida en su mezcla de géneros cuyo resultado final deja mucho que desear. Yo defiendo con arrogancia que La vida privada de Sherlock Holmes es puro romanticismo... Que el centro de la obra es la transformación que sufre nuestro mezquino héroe ante la aparición de una mujer en su vida. De cómo el caballeroso Doctor Watson deja entrever un carácter machista y cobarde, y el frío y misógino protagonista se lanza al fracaso de una engañosa aventura porque, aunque lo calle, se ha enamorado.
La intriga no es más que un Mcguffin, una excusa de Wilder para hablarnos de ese hombre aburrido y amargo, que por una vez en su vida siente vibrar su corazón.
Aunque, es indiscutible coincidir con sus detractores en que es una película extraña, rarísima, a pesar de tocar muchas de las constantes del director, pues su forma de hacerlo no es, digamos, la convencional : la mezcla de su carga cómica con la vertiente melancólica, el hecho de que la intriga (por una vez en una ventura del personaje) no sea tan importante como su relación con la bella galesa amenésica, el aire desmitificador y nostálgico que rodea la película y sobre todo, la introducción de elementos de crítica social y política, el hecho de que ningún, ningún personaje del film este libre de pecado ; pero, sobre todo, que ese cambio de actitud en el maquiavélico y sórdido detective no le lleve a ninguna parte, que todo concluya como un doloroso engaño, que la redención que le ofrecía el amor se esfume de sus manos, que al final sólo le quede la cocaína, que su amigo ya no se molestará en esconderle. Y los violines de Miklós Rózsa, que atenazan el alma del espectador.
Técnicamente, el film es prodigioso : magníficamente dirigido, visualmente poderoso, hábilmente narrado y con una delicada fotografía de un poder ambientativo impresionante. La actuación de Robert Stephens al principio no acababa de convencerme, pero eso me sucede porque soy un iluso amante del personaje y su desmitificación en un primer momento me resultó extraña. Colin Blakely, genial.
Está claro que destacaría como La Escena de La Película aquel amargo final en que Holmes, triste, le pregunta a su amigo "¿dónde está?", y éste, sin resistencia, le entrega la sombría jeringuilla que hasta el momento le había escondido. Entonces, entra a su habitación con la droga en la mano, y la cierra. Watson toma papel y comienza a escribir. Y los violines suenan. Y un cartel de The End en letras inconfundiblemente victorianas cierra la película.
Como conslusión, me serviré de críticas que pueden encontrarse fácilmente en Internet :

"Comedia divertida y romántica, llena de diálogos de un humor irónico" (Francisco Marinero: Diario El Mundo)

"Un compendio de la maestría narrativa y visual del realizador (...) Esta obra maestra resultó en su día un fracaso crítico y comerical. Hoy queda como una de las obras más arriesgadas e innovadoras de un cineasta inigualable" (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)

" Yo amo "La vida privada de Sherlock Holmes". Es rara, es compleja, es trágica. Pobre Holmes, para una puta vez que se enamora, le estafan. Sólo le quedará la cocaína, y Watson ni siquiera intentará impedírselo. El violín de Miklos Rozsa en esta película siempre me hace llorar (...) Es una película muy triste, imperfecta, recortada, hermosa " (Carlos Boyero : Diario El Mundo)

martes, noviembre 01, 2005

FUTBOLINES, por Schillermann

Hace algunos días en la residencia -barracón del mononeuralismo infecto de la juventud mas puerilmente recalcitrante, dicho sea- mientras esperaba la cena pensaba en el motivo por el que había sido arrestado un maestro turco durante el genocidio armenio de 1915, que escrito en los informes del cuartel de la Gendarmería decía: “por ser instruido puede ser peligroso para la nación”. Así estaba reflexionando acerca del poder destructor que represento para imperios autócratas cuando me puse a mirar el futbolín de la sala de juegos. Nunca me ha gustado ese juego, más que nada por ser una rama de ese deporte alienador e instrumento de tiranos –invento patrio tenia que ser-­­­, pero también por el primitivismo de su manejo, por ruidoso, en fin. Aparte de esto, en todos los futbolines siempre me fijaba en ciertos detalles, y este no iba a ser una excepción. Me quedaba mirando sus desventuradas figuras, de facciones puntillescas y boca temblorosa, sus cuerpos toscos, paleolíticos, forjados por una mano holgazana y despreocupada, sus vestimentas pintadas sobre el metal con cierto desdén, pequeñas criaturas engendradas sin arte ni cariño, empalados por una barra metálica cuyo testimonio de dolor se refleja en sus rostros acongojados faltos de cualquier expresión alentadora, cuerpos a merced de la brutalidad de seres extraños que los voltean sin control y los golpean contra una esfera hasta que las entrañas del estadio se la guardan para el siguiente encuentro, encarcelados en un mueble pesado, antiguo, carcomido y grafiteado. Pobres jugadores, la antitesis de sus homólogos de carne y hueso, no hay división para calificar su inexistente talento ni importancia. Uno cuando los ve allí, sujetos a sus barras, condenados a girar como el objeto de una cacería de subsistencia gira sobre la hoguera, piensa en cierto modo la fortuna de ser libre, al menos, hasta cierto punto, pero después llega otro pensamiento, que le dice a uno mismo que no hace falta ser un vasto muñeco de metal malamente pintado e incrustado por una barra a una mesa igualmente impresentable, hay infinidad de clases de futbolines, todos estamos en ellos, estan los futbolines-cubículo, donde jugadores pintados de camiseta y pantalón baratos estan empalados a un ordenador atado a una mesa en forma de cuatro paredes prefabricadas, y el mozalbete que se divierte golpeándole tiene forma de hombre alto, etiquetado y encorbatado, o también estan los futbolines-multinacional, que teniendo gran variedad de jugadores, pintados de gran variedad de formas, pero teniendo en común su nula vistosidad, también disponen de cantidad de barras donde empalar, algunas son maquinas de coser, otras son un pico, otras una aguija y un pedazo de cuero, hay cantidad, así como también mesas de juego, sean cuartos hacinados o minas intoxicadas, pero la peculiaridad de estos es que el mozalbete siempre es el mismo. Caballeros, estoy complacido de haberles presentado una pequeña parte del inmenso catalogo de futbolines en nuestro mundo, escojan su preferido, o no lo hagan, la mayoría de ustedes terminara dentro de uno, ejerciendo el honroso empleo de satisfacer las ansias juguetonas del mozalbete de turno. Que remedio, caballeros, siempre habrá gente con monedas de 50 céntimos en la faltriquera.

domingo, octubre 30, 2005

Respuestas de Frases de cine V




1. "Éste ha sido mi último cohete" - Calabuch (1956), de L. García Berlanga.
2. "Nos lo jugamos a cerveza y salchicas" - Y si no, nos enfadamos (1973), de M. Fondato.
3. "Marcello! Come here" - La dolce vita (1960), de F. Fellini.
4. "Todo tiene remedio, menos la muerte" - Ladrón de bicicletas (1944), de V. de Sicca.
5. "Para usted, Mayor, la guerra no acabará nunca" - Mayor Dundee (1964), de Sam Peckinpah.
6. "Siento que he contribuido a tu muerte de alguna forma..." - Mystic River (2003), de C. Eastwood.
7. "Si la violencia es lo que cuenta, entonces no tengo fuerzas para vivir en un mundo así - La misión (1986), de R. Joffé.
8. "Para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben" - Lawrence de Arabia (1962), de David Lean.
9. "Es necesario que todo cambie para que todo siga como está" - El gatopardo (1963), de L. Visconti.
10. "Yo intento hacer con las mujeres lo que Eisenhower ha estado haciendo al país" - Annie Hall (1977), de Woody Allen.
11. "Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre" - Ciudadano Kane (1941), de Orson Welles.
12. "Ser un buen policía está mal visto en este país" - Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), de Santiago Segura.
13. " Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño, y como dormía con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome" - Bananas (1971), de Woody Allen.

martes, octubre 25, 2005

Encuesta II :¿Cuál es el mejor largometraje de Chaplin?

Y aquí llega otra de esas encuestas retorcidas e imposibles de contestar, quizás aún más difícil que la de Kubrick. La encuesta terminará el día 15 de noviembre, y espero que participe mucha gente y que la cosa esté más reñida que con la anterior.
Para votar, pinchad sobre el enlace de la derecha o directamente aquí : http://miarroba.com/encuestas/votar.php?id=190808 .

Hala, a votar.

Frases de cine V

Para disimular un poco mi vacío creativo, os pongo unas cuantas frases, a ver si lográis descubrir a qué películas pertenecen.

1." Éste ha sido mi último cohete"

2." ¿Nos lo jugamos a cerveza y salchichas?"

3." Marcello! Come here!"

4." Todo tiene remedio, menos la muerte"

5." Para usted, Mayor, la guerra no acabará nunca "

6." Siento que he contribuido a tu muerte de alguna forma... "

7." Si la violencia es lo que cuenta, entonces no tengo fuerzas para vivir en un mundo así"

8." Para ciertos hombres, nada está escrito si ellos no lo escriben "

9." Es necesario que todo cambie para que todo siga como está "

10." Yo intento hacer con las mujeres lo que Einsenhower ha estado haciendo al país"

11." Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre "

12." Ser un buen policía está mal visto en este país"

13." Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño, y como solía dormir con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome"

lunes, octubre 24, 2005

Sísifos

¿Por qué? ¿Quién? ¿De qué culpa les acusan?
Mimetízanseles montañas y tierra.
Castíganles los ojos girasoles impíos
y alfileres les clavan excitados insectos... .
Dolorosamente los cose
la aguja inagotable de los grillos... .
Cada día acometen sus empresas
con ánimo dispar más nunca pudo
nadie mirándoles el rostro
concluir que aceptaban : muecas gestos
o sarcasmos encarnan lo rebelde.
Caen sin una sóla lágrima... .
Se levantan y caen. Caen y se levantan
y avanzan lentamente con ensueño.
Ni zumbido de tábano ni fuga
de alimaña consiguen desviarlos de la espiga.
De regreso al hogar apenas oyen
la sinfonía del campo
que como amante ignorada les ofrece
una explosión vegetal de maravillas.
Rebota en el espejo el grito de su prole.
Es muda la sirena que les vendió el azar.

Ezequías Blanco

sábado, octubre 22, 2005

David Cronenberg y la violencia

"A history of violence" (2005), de David Cronenberg.

Sinopsis : En un apacible pueblo americano, un honrado hombre de familia se convierte imprevisiblemente en héroe al matar a dos asesinos que atracaban la cafetería en que trabaja. Este hecho llama la atención de un mafioso que jura conocerle... .

Lo primero que quiero hacer es distinguirme de la legión de fanáticos incondicionales del señor David Cronenberg : si bien reconozco que siempre deja su impronta, que su imaginería visual es inimitable, que su fuerza audiovisual resulta única, no siempre logra llenarme. Hay films que tengo en gran estima : La zona muerta, Videodrome o sobre todo La mosca e Inseparables, otros que me resultan únicamente "curiosos" y algunos bastante mediocres (Existenz, Scanners), que comienzan con un planteamiento interesante pero que no acaban siendo más que un cúmulo de vacío disimulado.
Con su última película, Una historia de violencia, ha vuelto a conseguir entusiasmarme. En el aspecto formal, es su film menos "Cronenberg" , dicho de otra forma : el más realista y directo.
Tomando elementos del western peckinpahniano, del William Munny de Sin perdón, del cine negro de los 50 y sus marcas personales (Violencia cruda, personajes extraños y casi surreales, relaciones entre hermanos, una visión salvaje del sexo) construye una película compleja, brutal, dura, emotiva, sombría, realista y, de un modo u otro, hermosa.
Amén de sus múltiples lecturas y capas, puede resumirse como una suerte de alegoría socio-política sobre Estados Unidos : la realidad superficial del "sueño americano" y la oscuridad que le subyace, la violencia como un elemento tristemente inherente a la naturaleza humana y sus terribles consecuencias, la alimentación que promulgan los medios de comunicación sobre esta y la doble cara del "hombre común".
La violencia de la película es explícita y realista, sin caer en ningún momento en gratuitos efectismos y provocando más rechazo que adhesión (por lo menos en mi caso, ya que Cronenberg comentó que en Cannes la gente aplaudía la escena en que Mortensen se cepilla a los dos asesinos, demostrando precisamente lo que él quería decir con la película : la capacidad que tiene la violencia (escudándose bajo ambiguas etiquetas morales) para crear adeptos), una narración sobria y sosegada, que se rompe con westernianas explosiones y una codificada complejidad de relaciones entre los miembros de la familia (especialmente entre el protagonista y su mujer)... .
Técnicamente es magnífica : abunda en precisos primeros planos y planos generales de magnífico encuadre (Aunque hay rarezas que no comentaré porque estoy cansado). La fotografía es excepcional, naturalista, pero con el poder de dotar de inquietud incluso las tiernas escenas familiares con que comienza la película. Howard Shore tampoco nos decepciona con su banda sonora.
El punto álgido del film es su personaje principal : Un hombre aparentemente plácido, amistoso, que lleva una vida de tranquila rutina en un pequeño pueblo de las afueras, pero que no podrá evitar escapar de la imprevisible vorágine de violencia que lo devora contra su voluntad y le hace enfrentarse con un olvidado pasado y consigo mismo. Desde entonces, su vida no será la misma y los aparentemente estrechos y resistentes lazos familiares cederán para dejar a la vista una realidad bastante más cruda. La película no da ningún mensaje "moralista" claro, sencillamente, critica la violencia desde cualquier punto de vista y aboga por la aceptación del individuo tal como es, aunque ello pueda acarrear la entrada de la oscuridad en su seno de falsa tranquilidad familiar (Algo de inevitable consecución).
Vigo Mortensen realiza una interpretación notable (Ah, ¿que este hombre era actor?) complementada con la sensual y efectiva Marie Bello, un fabuloso e hipnótico Ed Harris y un divertido/tenebroso William Hurt.
Hay escenas para el recuerdo : la matanza del bar, la primera vez que el hijo (obvio pacifista) sufre un estallido irrefrenable de violencia, la lucha contra los gangsters o ese ambiguo y final donde todo se dice con las miradas de los personajes.
En resumen : Cronenberg nos entrega una película aparentemente convencional, pero que encierra una complejidad ideológica (política, social, filosófica) superior a muchos de sus más laureados films (Videodrome, por ejemplo, que no deja de ser una notable película). Un thriller/western/drama magnífico, que roza el calificativo de obra maestra, de aires clásicos, pero impregnado, aunque en menor medida, del inconfundible estilo de un turbio autor que vuelve a hablarnos del ser humano y su perturbación moral/mental desde una perspectiva siempre original e interesante.